Homeland. Lento pero seguro

Ante el hype creado en internet y aficionados de series cercanos, la multitud de Emmys recibidos y sus buenos datos; decidí comenzar a ver Homeland. Apenas puedo comentaros algo de la trama sin meteros algun spoiler, así que dejaré en vuestras manos lo que queráis saber o no.

Homeland podría acercarse a ser la The Wire de este lustro en el sentido de no limitarse meramente a entretener. Es una serie en el que no hay héroes o personajes que no tienes más remedio que adorar, son todos insoportables y quizá esa sea la razón por la que es tan complicado engancharse. Es notablemente realista con respecto a los comportamientos de los personajes, que reflejan la condición humana: nadie es bueno o malo absoluto, todos tienen flaquezas humillantes y se mueven por interés. Más mérito tiene cuando, con el tema a tratar es tan tremendamente sencillo crear héroes y villanos. Las tramas surrealistas de espías a las que estamos familiarizados. Con conspiraciones de la CIA y terrorismo un guionista puede inventar prácticamente de todo sin que quede demasiado artificial.

La nota discordante en comportamientos locos la da el siempre inamovible Saul, interpretado por Mandy Patinkin que tiene un sospechoso parecido a Steven Spielberg y además siempre anda con pinta de estar hasta los cojones de los follones que le crecen a diario. En el caso de Morena Baccarin no decepciona a nadie y en el primer capitulo, como de costumbre, enseña las tetas. Cabe comentar, que el matrimonio Brody refleja a la perfección la realidad de un matrimonio con hijos. Discusiones por cosas sin sentido incluídas.

Sin embargo, al contrario de que en las series de paquete comercial que estamos acostumbrados a consumir, donde está forzado el suceso bueno que salva a alguno de los protagonistas en peligro, en Homeland es justo al contrario. Cuando parece que algo va a salir bien, algún personaje la caga forzadamente, algo que puede resultar desesperante. Como es el caso de de nuestra amiga Carrie Mathison, Claire Daines y su locura, de la que desconozco si es producto de una gran interpretación o tiene algo de real, aunque en Terminator 3 no hizo un papel especialmente destacable con un personaje tan relevante como lo es el de Katherine Bruster.  Si visteis a Damian Lewis en Hermanos de Sangre (Band Of Brothers) donde interpretaba a un indiscutible héroe de guerra, podréis ver el motivo por el que en la pasada gala de los premios Emmy se fue cargado de estatuillas, pasando a interpretar a un hombre completamente débil y maleable que tiene que dar la imágen contraria.

Si vais por la primera temporada y estáis empezando a pensar en abandonarla, os recomiendo esperar a la segunda, que se vuelve más rápida, con más giros de guión tanto inesperados como muy previsibles y como no, secuencias totalmente de relleno pero que aportan un significado importante (seguid las líneas que suelen tener a la hija mayor del Sargento Brody como protagonista y entenderéis lo que digo).

Homeland sigue evolucionando y está buscando su tono como serie. Ha tenido muy buena acogida en su segunda temporada, mientras que la primera tiene un tono más dramático y personal de los personajes, lo que la hace más lenta y puede que algo aburrida para el que la ve por mero entretenimiento (como el cine europeo, eso que llaman “su obra más personal”, cuando quieren decir coñazo). Si mantiene el tono, será una gran serie, incluso, podrían aportar más crítica a situaciones reales como en su día hicera The Wire. En cambio, si continúa con la progresión comercial, acabará siendo otra serie para el olvido.

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