‘Arrow’ vale la pena

Puede que pocos fans de los cómics os hayáis enterado de que ha sido estrenada una serie sobre Green Arrow (Flecha Verde en los países herejes), a pesar de que el cartel con el anuncio de Calle 13 está en las paradas de bus de media España. Green Arrow no es un personaje de DC Comics tan conocido como Batman o Superman, pero tiene unos arcos argumentales bastante interesantes y en ocasiones, según la serie, hilarantes. Os recomiendo que leáis alguno.

Este personaje no tiene muchas vueltas: es un clon en mallas de Batman en lo básico; un ricachón al que le sucede algo traumático y decide hacerse justiciero. Es bastante interesante en el mensaje social que emite, al menos en algunas de sus series, puesto que -dicen- se fijaron en el idealismo del activista social Abbie Hoffman.

Para comenzar, en ningún momento de la serie se nombra a Green Arrow como tal (huele a problemas de derechos), de momento es “el tío de las flechas” o “el de la capucha” sin embargo las evidencias no dejan lugar a dudas: Green Arrow es Oliver Queen y va en leotardos verdes. Quizá lo que da la señal más definitva para los conocedores del universo DC es la imágen del principio de la serie.

Arrow es una de esas series de acción que ves por la tarde: son entretenidas pero no buenas. Ninguno de los actores hace una interpretación memorable, de hecho el protagonista que encarna a Oliver Queen, Stephen Amell, a pesar de su buen ver, es bastante soso y algo afeminado. Ni siquiera el veterano Michael Weatherly es capaz de darle un tono convincente a la serie. Parte del problema, lo tiene el guión, los dialogos son flojos y la trama bastante forzada.

Entonces, ¿Por qué digo que merece la pena verla? Porque encontrar material potable de Green Arrow en esta época es muy difícil, hasta las películas animadas son -me lo vais a perdonar- una mierda.

Algo que no se suele ver en series últimamente es una acción que no de vergüenza ajena, y esta serie tiene unos especialistas bastante buenos. Los actores están preparados en ese aspecto por lo menos.

Si tenéis un rato muerto y andáis buscando un serie nueva, la primera temporada ya está disponible.

Not bad

Del año que se acaba de cerrar, han ocurrido cosas bastante malas, pero también cosas bastante positivas. Una de ellas es respecto a este blog, que me ha dado una agradable sorpresa.

Últimamente me da bastante pereza o desánimo escribir post de ciencias, ya que a nadie le suele interesar mucho. Ayer, me llegó el reporte anual de Jetpack. Quiero puntualizar que se trata de estadísticas hechas desde que se instaló el servicio (actualmente no recuerdo cuando) y que no es la estadística global real del blog, pero es algo. Al revisar la estadística, tuve la grata sorpresa de comprobar, que de los cinco post más visitados del año, tres de ellos eran de ciencia, los tres primeros, además. Estos son:

  1. Grasas cis y trans
  2. La ciencia del boxeo (este post lo escribí con muchísimo entusiasmo)
  3. La falsa maldad del colesterol

Es algo que me ha alegrado bastante, sabiendo que mis post sobre ciencia no son categoría profesional (sólo intento explicar conceptos básicos que oímos a diario para que se comprendan un poco mejor, explicados de la manera lo más ligera posible), y espero hacer muchos más y mejores este año.

Muchas gracias a todos.