El rinoceronte negro se declara extinto en África Occidental

Una parte del planeta muere permanentemente cuando un animal se extingue y no es por causas naturales, si no por la ruin acción del hombre. Estas noticias no deberían pasar desapercibidas para reflexionar sobre el impacto que tiene una persona en su entorno en mayor o menor medida.

Ya ocurrió con el puma del este hace un tiempo y hoy la caza furtiva, con el fin de serrarles los cuernos por ser considerado un afrodisíaco, se ha llevado al rinoceronte negro en África Occidental. Se suma al Rinoceronte Blanco del Norte que se considera prácticamente extinto en libertad.

Por lo visto, la revolucionaria idea de poner veneno en los cuernos de los rinocerontes no hizo que disminuyera su caza. Premio Nobel al abanderado de la idea, por favor.

Según la UICN, la Union Internacional de Conservación de la Naturaleza, “la especie habría tenido un destino muy diferente si se hubieran seguido las recomendaciones de conservación”. Vamos, que ya que está la especie muerta, nos quejamos “si hubierais hecho lo que dije“. Lamentable.

No es suficiente. Seguirán muriendo especies.

Otra razón por la que EEUU mola: 4 de Mayo, día del cómic gratis

Este año, sin duda, va a ser uno en el que mucha gente que nunca había comprado cómics o había dejado el vicio entrará, con manos ansiosas, a una tienda, a buscar más historias de sus nuevos superhéroes favoritos.

Y es que, Iron Man 3 ha dado el pistoletazo de salida para un 2013 lleno de películas de superhéroes en los cines. Después de él vendrán el reboot del reboot de Superman, Thor 2, Wolverine 2 y -se comenta- otra de X-Men basado en las historias de Days Of Future Past (encima confirmando que saldrá Cable, sería el colmo si no fuera así). Por cierto, el peinado que le han clavado a la pobre Halle Berry es más propio de Tina Turner que de una Tormenta setentera.

¿Qué mejor estrategia de marketing para un negocio que no está en sus mejores momentos? – Los iPad han hecho mucho daño a las grapas de papel y su característico olor a tinta. – Pues la celebración del día del Free Comicbook Day, es decir, día del cómic gratis que se celebra anualmente en EEUU, con fecha clave como el primer sábado de Mayo (no le quitemos protagonismo a las mamás pero hagamos un fin de semana grandioso); este año cae el día 4 de Mayo.

Supongo que cada tienda tendrá su normativa específica de regalo de cómics. Dudo que te puedas lleva un tomo de 1000 páginas del Flash de la Edad de Oro por la patilla y para los que somos aficionados al cómic, sabemos que las editioriales siempre regalan números de pocas páginas para promocionar la salida de una nueva serie si haces una compra razonable. Esta no deja una de ser una gran oportunidad tanto para editoriales y tiendas como para lectores. Las primeras para promocionar nuevos números o personajes (aunque desde Deadpool todos se han dado buenos batacazos y estamos hablando de un estreno de 1991) y para los segundos, es una gran oportunidad de irse con un buen taco para leer en el fin de semana.

Desafortunadamente, según comenta la página, esta festividad se disfruta especialmente en Estados Unidos (si algún afortunado con Green Card anda por allí, ruego me deje una bonita galería de la aventura) y otras partes del mundo, pero dudo mucho que en España hayamos llegado a tal revolución social. Y si me equivoco, comentadmelo. POR FAVOR.

Salvo algunas cosas

– […] No lo sé señor. Allá sólo hay hierba del diablo y, quizá, demonios. Por ahí se fue el otro tipo, el que curó a Nort cuando estaba enfermo.

– ¿Enfermo? Me ha parecido oír decir que estaba muerto.*

Kennerly seguía sonriendo.

– Bueno, bueno. Puede ser. Pero ya somos mayorcitos ¿verdad?

– Pero usted cree en los demonios.

Kennerly puso cara de ofendido.

– Eso es muy diferente

La Torre Oscura (I) [1982], Stephen King

*En el pueblo se decía que lo habían resucitado.

El final de Fringe (con spoilers)

Me he estado resistiendo a ver la quinta y última temporada de Fringe, la premisa que ofrecía no me convencía. El tema de la hija perdida se me antojaba un drama muy pesado. He cedido ante determinados comentarios positivos y puedo decir que la temporada en general es sobresaliente.

Con su final ya digerido, puedo decir que Fringe es una de esas series que merece tener como colección en tu videoteca. De principio a fin. A pesar de los contrastes que no saben demasiado bien, como que en un principio los Observadores sean los invasores del futuro cuando en temporadas anteriores son, o mejor dicho, September es el que despierta un misterio recurrente muy interesante y termina ayudando a Walter; la historia acaba teniendo sentido y hacen que arezca posible, una de las características de la serie: eventos muy extraños que investigados tienen sentido y si alguien se lo propusiese podrían ocurrir.

Es una temporada bastante dramática que se complementa con mucha acción, lo que hace que haga más ligera. Lo problemas son los de siempre, algo que a veces puede resultar cansino: problemas entre Peter y Olivia, Walter luchando contra el destino y en esta ocasión, la hija perdida, encontrada y vuelta a perder de nuevo (por suerte, no dieron mucho el coñazo con eso). Todo con el transfondo de una dictadura de seres humanos del futuro tecnológicamente muy superiores que se han cepillado su medioambiente (algo que cuadra perfectamente con el carácter de la especie) y el de un plan perdido que Walter no recuerda para derrotarlos.

Me apena que un misterio tan fabuloso como el de los Observadores se resuelva como “humanos del futuro que han perdido los sentimientos”, a pesar de que la explicación que le da nuestro amigo September a Peter en el final de la cuarta temporada deja una sensación espléndida. La distopía futurista ambientada en 2036, mezclando elementos retro con alta tecnología, básicamente la época en la que estamos ahora (viajar en un autobus destartalado de aspecto soviético mientras utilizamos nuestros terminales táctiles que son un milagro de la tecnología). La persecución política, el ambiente de miedo, la miseria humana y el ostentoso nivel de vida de los que controlan al rebaño, uniformados, en época actual no nos puede parecer tan lejano. Y posiblemente, dentro de 20 años será así.

J.J. Abrams sigue con su objetivo de crear una Ciencia Ficción de la de antes y que con los efectos visuales se está perdiendo, donde el suspense y lo que se intuía eran los elementos pesados. El misterio era el rey y no un robot gigante creado por ordenador. La practica conlleva a la perfección y en esta ocasión, Abrams y sus guionistas, sin delegar (gran error que cometió en Alias y en Lost), lo ha conseguido. O casi. La ambientación visual es excelente.

El final definitivo, la última secuencia, a mí, personalmente no me gustó. Forzar el hecho malo cuando todo está atado y bien atado, metido a tornillo en el cierre. No deja un sabor amargo, quizá un poco, pero deja bastante indiferente. Por meter un giro de guión en el último momento, cuadrar todo y dejar un espectador satisfecho después de haber sufrido 5 años con los personajes, el final no quedó bien. Walter, el personaje que le da vida a la serie, interpretado por un magnífico John Noble; consigue vencer lo que tanto temía: convertirse en el Walter malo, haciendo lo que tanto ha evitado, sacrificarse y no terminar su vida con su hijo de manera feliz.

Fringe no es Lost, principalmente porque el cabrón de Damon Lindelof estaba ocupado cargándose Prometheus. En esta ocasión las cosas quedan explicadas, los espectadores agradecemos profundamente. Es una pena que se acabe una serie tan buena, pero es un mal necesario antes de que se viera convertida en una serie con temporadas hechas de capítulos de mero relleno.