Cuando el director general de Intereconomía me hizo una dedicatoria

Estaba haciendo mi tarde habitual en Twitter: hacer chistes macabros, decir burradas, etc. A mis followers les gusta y no hay más. De hecho, no soy como Vigalondo que tiene una cantidad de followers digna de reflexionar lo que se dice o sino la lías, aunque la broma de que ”El Holocausto fue un montaje” fue un genial guiño que muy poca gente supo ver.
Al fin y al cabo, si uno no puede reírse de lo patanes que han sido los humanos a lo largo de la historia, nos quedan pocas cosas por hacer para no repetirla. Y por eso me hice una cuenta de Twitter: para decir lo que me saliera de las narices.
Después de ver algunas joyas del canal de Intereconomía por YouTube como esta:
Más vídeos aquí: (1, 2 y 3) Si queréis más, buscando en Youtube os sale lo que queráis y más.
Un canal que sólo fomenta el odio y la discriminación. Como buenos cristianos hacen lo que deben: llaman ‘anormales’ a los homosexuales, el aborto es asesinato, esparzan el SIDA por África porque lo dice el su Santidad, los extranjeros vienen a quitarnos el trabajo, los catalanes son los nuevos nazis, los toros son cultura y quitarlos es sucia censura, tildan a todas las cadenas que no son como ellos ‘de izquierdas’ (como Telecinco, qué risa, por favor) y un largo y cada vez más penoso etcétera. Lo que más gracia me ha hecho ha sido lo de ‘el socialismo sigue matando‘ y sacan a Hitler ¿En serio sus televidentes son tan tontos para tragarse eso y no haber abierto un libro de historia en su vida? ¿Han contado ustedes cuántas vidas se ha cobrado y se sigue cobrando su religión?
Sigo con el tema, que me desvío. Nunca le he puesto demasiada atención a un canal como ese, lo único que haría sería sentir pena por ver a esa gente decir semejantes barbaridades con tanto convencimiento. Ayer tarde, hice el siguiente tweet:
Antes de que me tildéis de ‘etarra‘, podéis llamarme ‘terrorista‘ de lo que queráis, al fin y al cabo es la palabra de moda para todo el que se sale de la línea o ‘antisistema‘, pero la independencia del País Vasco que exigen tres niños ricos me la trae al pairo y creo que se toman demasiado enserio a estos señores. Quizá por darles atención han llegado tan lejos.
Un rato después, recibí un Retweet (o un intento de ello) del Director General de Intereconomía, el señor Marcial Cuquerella, siguiendo la línea editorial de su cadena: el insulto.
Luego, yo le contesté:
 El hombre vuelve a contestar con un tono ‘algo más suave’, quizá viendo dónde se metía, argumentando al drama de ser víctima de ETA, frase muy manida cada vez que se habla del tema:
 Cabe destacar que ese fue el único argumento que leí el resto de la noche. Inmediatamente empiezo a recibir replys con toda clase de insultos (nada creativos, además, qué desilusión), todos ellos de gente que trabaja en Intereconomía, La Gaceta (sí, ése periódico) o fans, es decir uno, de los mismos. Algunos de ellos han borrado los insultos, no sé qué fijación tan rara tiene esta gente con los retrasados mentales. Os comento que esta gente se dedica a insultar a cualquiera que hable mínimamente mal de Intereconomía, no intentan razonar, sólo insultan.
Tras leer los timelines de algunos de ellos me preocupó profundamente que no eran personajes televisivos sino que realmente se creen lo que dicen, y encima proclaman ser la libertad informativa.
Moraleja: Para mí ninguna, unas risas que me eché trolleando al troll. Sólo que mis chistes cabrones cada vez son más efectivos, este ha tenido más efecto que de ‘Esperanza Aguirre se llama ‘Selección Natural’”. Quizá este señor debería cuidar mucho lo que dice al ser director de una cadena ¿Os imagináis hablar mal de TVE y que el director de RTVE te insulte? Eso mismo.
De hecho, si algún día amaneciese la sede de Intereconomía reducida a cenizas por cualquier motivo (no estoy hablando de muertos ni de ser la autora de la acción, por si por alguna razón ocurre), lo que les impidiese emitir más basura, no me sentiría nada culpable. De hecho me sentiría satisfecha.
Volveré con otra alocada aventura.

4 thoughts on “Cuando el director general de Intereconomía me hizo una dedicatoria

  1. ¿Pero tú cuántos años tienes? ¿Te sorprende esto? ¿Lo consideras una hazaña? ¿Sientes que te han tratado mal por soltar un chiste? Tú has hecho uso de tu libertad con tu chiste -muy malo, por cierto, y no porque lo considere de mal gusto- y ellos de la suya respondiéndote. El tono de su respuesta es hasta cierto punto razonable si partes de que esa gente carece de sentido del humor.

    Haces un juicio moral y te colocas como vencedora porque no simpatizas con esos tipos. En todo tu artículo no hay ni atisbo de razonamiento, sólo expones burdamente los hechos, imponiendo tus sentimientos sobre ellos. Es lo que hace Intereconomía a diario, exactamente lo mismo.

    Pero sería mucho esperar que reconocieras que no estás en posición de juzgar a nadie con esa calidad de razonamiento. Por alguna razón debes estar convencida de que tú eres el Bien y ellos el Mal, cuando estáis hechos de la misma pasta moral.

  2. Ni me sorpende ni lo considero una gran hazaña, me divierte que gente de una cadena de televisión, que se supone que han de ser profesionales serios, reaccionen de tal manera ante un tweet.

    En ningún momento hago un juicio moral, ni me coloco como vencedora: Yo me he divertido, ellos se han descargado contra mi divertimento. Fin del asunto. Yo no he aprendido nada, ellos tampoco.
    No entiendo porqué dices que expongo burdamente los hechos cuando se tratan de 4 tweets de los cuales he hecho captura, los comentarios que haya hecho no alteran para nada el significado de los mismos.
    ¿Intentarías razonar con una máquina programada para una determinada función? Pues eso. Ellos me insultan, yo me río. Si se tratase de una discursión, una discursión argumentada y razonada, por supuesto que intentaría ponerme en su lugar. Pero si yo tuviera una cadena y la criticasen, no me pondría a insultar y a echar bilis. Es una parte importante de ser un profesional.

    No juzgo a nadie, no tenemos la misma ideología y ya está. No creo en el ‘bien’ ni en el ‘mal’ porque son juicios de valor moralistas que inventaron las religiones para asustar a las viejecitas. Ni yo he quedado por encima, ni ellos por debajo. Tuve mi momento de diversión y ya está.

    Un saludo.

  3. Intereconomía, esa cadena que nos enseña día a día como pudo una vez un enano alemán y con bigote convencer a un país entero mediante el uso de la demagogia, el populismo, la ignorancia, el sensacionalismo y el miedo a todo aquello diferente o simplemente desconocido.

    (¿Acabaré de batir un record de la lay de Godwin?, solo 4 comentarios)

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