Una de invasión de capitales

¿Por qué se hace un desfile anual de las Fuerzas Armadas en casi todos los países? Demostración de poderío. Algo parecido ocurre con las Jornadas de la Juventud realizadas estos días en Madrid.

Desde que el cristianismo está en decadencia, y a decadencia me refiero con que el Vaticano no factura todo lo que les gustaría, ha comenzado una carrera desesperada por hacer publicidad del dogma.

Como buena empresa, el Vaticano necesita su marketing (los abogados de los casos de pederastia no se van a pagar solos) y pensaron, en primera estancia que la provocación era una buena estrategia, así que mandaron a su Santidad (Susan para los amigos) a África a decirle a los niños que no usaran el condón y que además tampoco les iba a salvar del SIDA, porque el hombre también es científico y el tío sabe un rato de eso, que lo ha visto. Medio mundo entró en cólera, pero no mucho porque el Papa paga sus facturas. Gracias a ello la Iglesia recibió su ración de publicidad en la mayoría de los medios, por lo que continuaron poniendo en práctica la táctica. Papa, arzobispos y el resto de la escala se dedicaron a ir por ahí hablando de ”maricones malos”, ”niños que van provocando”, ”abortistas que merecen ser violadas”, ”moros malos”, ”ateos malos e ignorantes” o ”mujeres atrevidas que salen de la cocina”.

Pero a medida que los comentarios iban subiendo de tono, la gente se iba acostumbrando a las provocaciones y dejaban de armar tanto revuelo, así que el plan ha tenido que cambiar desplegando todas las tropas.

¿Qué está demostrando la Iglesia? Que puede ir a un país cualquiera, uno cuyas medidas sociales son más o menos progresistas, hacer que el mundo entero de ovejas vaya a verlo, apostaría que el 70% de esos chavales no saben ni recitarte los 10 mandamientos y explicartelos, pero es lo que han mamado toda la vida;  además de pagarle el espectáculo sin que el Vaticano tenga que meter ni una sola vez la mano en el bolsillo.
No nos engañemos, las Jornadas de la Juventud no tienen nada que ver con la fe, ni con la espiritualidad, no tienen nada que ver con un peregrinaje a la Meca (por poner un ejemplo); tienen que ver con la demostración del potencial que aún tiene la Iglesia, que chirría bastante con la enseñanza de humildad que pretenden hacer y el esparcir el dogma. Ninguna otra religión sería lo suficientemente atrevida para hacer tal cosa.

Como buena empresa, la mejor manera de hacerla caer es que su publicidad no funcione, dejar de ofendernos e ignorar tales campañas hasta que caigan en el olvido. Tal vez entonces, se pongan a trabajar.

 • Scream With Me – Mudvayne

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