I’ve got no one to call

Hay que ver lo insensibles que son mis padres y a la par sensibles ( se ve que sólo me quedé con una parte) y sobre todo cuando les tocan a Madrid (y eso que mi padre y yo somos del Barça). Que han intentado inventarse una excusa para decirme que no nos vamos a vivir a Barna, tales que mi expediente académico va bien y es posible que allí esten dando cosas que aquí no, como que estoy un poco más viva (esto no lo he entendido) ectcétera, ectcétera.

Sin embargo, tratandose de mis padres, no ha durado mucho la dramatización y finalmente me han dicho que aman Madrid y que no se irian por nada del mundo y que tampoco les sale rentable el traslado. Que si quiero, puedo ir a la universidad a donde quiera, porque ya seré independiente (es decir que me repudian de casa a mi sola, básicamente) y esas cosas.

El único defecto del viaje que le encontré era que se me iba a encrespar este endemoniado pelo con la humedad del mar. Pero ya nada.

Ale, me voy a estudiar matemáticas que estas las llevo mejor.

• Nothing – Oomph! 

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