El final de Fringe (con spoilers)

Me he estado resistiendo a ver la quinta y última temporada de Fringe, la premisa que ofrecía no me convencía. El tema de la hija perdida se me antojaba un drama muy pesado. He cedido ante determinados comentarios positivos y puedo decir que la temporada en general es sobresaliente.

Con su final ya digerido, puedo decir que Fringe es una de esas series que merece tener como colección en tu videoteca. De principio a fin. A pesar de los contrastes que no saben demasiado bien, como que en un principio los Observadores sean los invasores del futuro cuando en temporadas anteriores son, o mejor dicho, September es el que despierta un misterio recurrente muy interesante y termina ayudando a Walter; la historia acaba teniendo sentido y hacen que arezca posible, una de las características de la serie: eventos muy extraños que investigados tienen sentido y si alguien se lo propusiese podrían ocurrir.

Es una temporada bastante dramática que se complementa con mucha acción, lo que hace que haga más ligera. Lo problemas son los de siempre, algo que a veces puede resultar cansino: problemas entre Peter y Olivia, Walter luchando contra el destino y en esta ocasión, la hija perdida, encontrada y vuelta a perder de nuevo (por suerte, no dieron mucho el coñazo con eso). Todo con el transfondo de una dictadura de seres humanos del futuro tecnológicamente muy superiores que se han cepillado su medioambiente (algo que cuadra perfectamente con el carácter de la especie) y el de un plan perdido que Walter no recuerda para derrotarlos.

Me apena que un misterio tan fabuloso como el de los Observadores se resuelva como “humanos del futuro que han perdido los sentimientos”, a pesar de que la explicación que le da nuestro amigo September a Peter en el final de la cuarta temporada deja una sensación espléndida. La distopía futurista ambientada en 2036, mezclando elementos retro con alta tecnología, básicamente la época en la que estamos ahora (viajar en un autobus destartalado de aspecto soviético mientras utilizamos nuestros terminales táctiles que son un milagro de la tecnología). La persecución política, el ambiente de miedo, la miseria humana y el ostentoso nivel de vida de los que controlan al rebaño, uniformados, en época actual no nos puede parecer tan lejano. Y posiblemente, dentro de 20 años será así.

J.J. Abrams sigue con su objetivo de crear una Ciencia Ficción de la de antes y que con los efectos visuales se está perdiendo, donde el suspense y lo que se intuía eran los elementos pesados. El misterio era el rey y no un robot gigante creado por ordenador. La practica conlleva a la perfección y en esta ocasión, Abrams y sus guionistas, sin delegar (gran error que cometió en Alias y en Lost), lo ha conseguido. O casi. La ambientación visual es excelente.

El final definitivo, la última secuencia, a mí, personalmente no me gustó. Forzar el hecho malo cuando todo está atado y bien atado, metido a tornillo en el cierre. No deja un sabor amargo, quizá un poco, pero deja bastante indiferente. Por meter un giro de guión en el último momento, cuadrar todo y dejar un espectador satisfecho después de haber sufrido 5 años con los personajes, el final no quedó bien. Walter, el personaje que le da vida a la serie, interpretado por un magnífico John Noble; consigue vencer lo que tanto temía: convertirse en el Walter malo, haciendo lo que tanto ha evitado, sacrificarse y no terminar su vida con su hijo de manera feliz.

Fringe no es Lost, principalmente porque el cabrón de Damon Lindelof estaba ocupado cargándose Prometheus. En esta ocasión las cosas quedan explicadas, los espectadores agradecemos profundamente. Es una pena que se acabe una serie tan buena, pero es un mal necesario antes de que se viera convertida en una serie con temporadas hechas de capítulos de mero relleno.

Alquilando un piso en Hespañistán

En esta ocasión puedo justificar mi ausencia: Me he mudado. Sí, por sexta vez en año y medio (larga historia).

Si hacer una mudanza o alquilar un piso es una tarea compleja con varios frentes abiertos de por sí, en España es -mínimo- el doble de difícil. Nunca, jamás, se ha de olvidar el factor Picaresca Hispanistaní que intenta metertela en cuanto sea posible, +1 de bonus en la comunidad que buscaba piso: Madrid. Por el mamoneo.

En el mundo del alquiler hay dos máximas: Se sigue viviendo en la burbuja inmobiliaria y el salario medio de todo el mundo son como 3000€. Añadir a la receta algo fundamental: la gente tiene muy poca verguenza.

Veamos un ejemplo práctico: Anuncio en conocido portal inmobiliario de internet: Piso de obra nueva muy próximo a pleno centro de Madrid, bien decorado, 55m2, 550€/mes. El anuncio lo pone una agencia inmobiliaria, por lo que se asume el gasto de agencia. Al visitar el piso resulta que es un piso de 25 metros, que podría ser aceptable si no fuera porque cuenta con algo que está muy de moda: el salón-dormitorio. Lo que viene a ser que el sofá se hace cama y para el resto te apañas como puedas.

Mi pobre par de ojos han visto de todo, y no exagero. He visto gusanos en un piso por el que pedían 700€ (esto en la sierra, no en la capital), pisos de 30m2 con 3 habitaciones, maravillosos pisos reformados de 60 metros a precio razonable salvo porque la cocina es un armario sacado directamente de Cuéntame, corralas, pisos que antes eran uno normal y los han dividido en dos cajas de zapatos (la pela es la pela) y muchas otras cosas que si os ponéis a buscar en cualquier portal encontraréis.

Una vez decidido el piso, cuida de no toparte con la Comunidad de Madrid, una inmobiliaria loca o cualquier agencia de seguros. El movito: en el mejor de los casos te pedirán que el precio del piso sea el 40% de tu salario. Actualmente ya es una suerte tener un salario, pero tenerlo superior a 1000€ es que te toque la lotería. Ergo, o todos somos millonarios y no me he enterado o muy poca gente puede alquilar un piso (porque es tirar el dinero, lo mejor es hipotecarse). Añádasele posteriormente los de 3 a 5 meses de fianza, el mes de agencia, chorrocientas nóminas o si eres autónomo mínimo la declaración de la renta y el aval bancario, por supuesto.

Otra cosa de la que disfruté bastante es la actitud del comercial de la inmobiliaria, porque eso de “agente” es neolengua guarra. Ya se pueden estar muriendo de hambre, que lo están, que te tratarán como si te estuvieran haciendo un favor. Como si fueras una pata de jamón en la sabana, básicamente. El gremio chuloputesco se ha concentrado en el de los comerciales, aunque ya lo estaba, en unas concentraciones astronómicas.

Si váis a buscar un piso para alquilar, armaos de paciencia.

Homeland. Lento pero seguro

Ante el hype creado en internet y aficionados de series cercanos, la multitud de Emmys recibidos y sus buenos datos; decidí comenzar a ver Homeland. Apenas puedo comentaros algo de la trama sin meteros algun spoiler, así que dejaré en vuestras manos lo que queráis saber o no.

Homeland podría acercarse a ser la The Wire de este lustro en el sentido de no limitarse meramente a entretener. Es una serie en el que no hay héroes o personajes que no tienes más remedio que adorar, son todos insoportables y quizá esa sea la razón por la que es tan complicado engancharse. Es notablemente realista con respecto a los comportamientos de los personajes, que reflejan la condición humana: nadie es bueno o malo absoluto, todos tienen flaquezas humillantes y se mueven por interés. Más mérito tiene cuando, con el tema a tratar es tan tremendamente sencillo crear héroes y villanos. Las tramas surrealistas de espías a las que estamos familiarizados. Con conspiraciones de la CIA y terrorismo un guionista puede inventar prácticamente de todo sin que quede demasiado artificial.

La nota discordante en comportamientos locos la da el siempre inamovible Saul, interpretado por Mandy Patinkin que tiene un sospechoso parecido a Steven Spielberg y además siempre anda con pinta de estar hasta los cojones de los follones que le crecen a diario. En el caso de Morena Baccarin no decepciona a nadie y en el primer capitulo, como de costumbre, enseña las tetas. Cabe comentar, que el matrimonio Brody refleja a la perfección la realidad de un matrimonio con hijos. Discusiones por cosas sin sentido incluídas.

Sin embargo, al contrario de que en las series de paquete comercial que estamos acostumbrados a consumir, donde está forzado el suceso bueno que salva a alguno de los protagonistas en peligro, en Homeland es justo al contrario. Cuando parece que algo va a salir bien, algún personaje la caga forzadamente, algo que puede resultar desesperante. Como es el caso de de nuestra amiga Carrie Mathison, Claire Daines y su locura, de la que desconozco si es producto de una gran interpretación o tiene algo de real, aunque en Terminator 3 no hizo un papel especialmente destacable con un personaje tan relevante como lo es el de Katherine Bruster.  Si visteis a Damian Lewis en Hermanos de Sangre (Band Of Brothers) donde interpretaba a un indiscutible héroe de guerra, podréis ver el motivo por el que en la pasada gala de los premios Emmy se fue cargado de estatuillas, pasando a interpretar a un hombre completamente débil y maleable que tiene que dar la imágen contraria.

Si vais por la primera temporada y estáis empezando a pensar en abandonarla, os recomiendo esperar a la segunda, que se vuelve más rápida, con más giros de guión tanto inesperados como muy previsibles y como no, secuencias totalmente de relleno pero que aportan un significado importante (seguid las líneas que suelen tener a la hija mayor del Sargento Brody como protagonista y entenderéis lo que digo).

Homeland sigue evolucionando y está buscando su tono como serie. Ha tenido muy buena acogida en su segunda temporada, mientras que la primera tiene un tono más dramático y personal de los personajes, lo que la hace más lenta y puede que algo aburrida para el que la ve por mero entretenimiento (como el cine europeo, eso que llaman “su obra más personal”, cuando quieren decir coñazo). Si mantiene el tono, será una gran serie, incluso, podrían aportar más crítica a situaciones reales como en su día hicera The Wire. En cambio, si continúa con la progresión comercial, acabará siendo otra serie para el olvido.

‘Bloqueo de escritor’

Si fuera escritora, sería muy pobre.

Hace bastante tiempo que no actualizo mi querido blog, no es por ninguna excusa fantástica del tipo “estoy hasta arriba de trabajo” o “época de examenes“, siempre he sabido sacar un rato para hacer este tipo de actividades gratificantes. De hecho, las épocas de examenes eran mi mejor momento para escribir, por el simple hecho de que no debería estar invirtiendo en eso (amor a lo prohibido, ya lo sabéis). En esos momentos mi cerebro es un hervidero de ideas.

Echo de menos esos momentos en los que simplemente escribía sin tener que pensarlo demasiado. Lamentablemente, aquellos buenos tiempos pasaron. Puede que sea porque la vida es así, uno se hace mayor, son épocas y todas esas excusas que se suelen poner cuando tienes un bajón de actividad. Realmente, desconozco la razón por la cual me cuesta escribir en mis micrómetros de sitio en esta inmensa placa de Petri que es internet y si finalmente lo dejase morir, nada ocurriría. Salvo para mí. Cuando te sientas y ves que no tienes nada que decir, lo suelen llamar ‘bloqueo de escritor‘ (no es que me considere como tal, pero es la expresión general). Yo lo llamaría: ‘Sal a dar un paseo y encuentra algo de lo que escribir, vaga

Con todo el contenido que circula por internet, es muy difícil, sino imposible, realizar algún tipo de contenido original (aunque el cerebro no es capaz de crear algo de la nada, recuerden aquello de que se crea a partir de lo que ya conocemos). Cada vez que tengo que escribir algo me paro a pensar detenidamente si se ha escrito demasiado sobre el tema, trato de evitar temas de los que oímos hablar a lo largo de todo el día (como la política) y sobre todo, tengo una gran preocupación sobre mantener la objetividad. Estoy experimentando un gran rechazo respecto a periodistas o escritores demasiado subjetivos. Nuestros profesores de literatura nos enseñaron que un texto, sólo puede ser absolutamente objetivo cuando puede sintetizarse como una enumeración de datos, puesto que los datos nunca mienten, son una traducción de la realidad, el resto de textos siempre tendrán al menos una ínfima traza de subjetividad.

Esto que digo puede resultar paradójico cuando, por ejemplo, hago reviews de películas o juegos, lo hago meramente por hobby y trato de sustentarme en parámetros lógicos: planos, gráficos, calidades interpretativas, etc. Por algo aprendí sorprendentemente bien estos parámetros en secundaria y a que, al fin y al cabo, es arte. Sin embargo, en otros temas no tan flexibles, intento mantenerme en equilibrio.

No recuerdo la razón por la cual abrí este blog, pero si historia ha sepultado totalmente aquellas razones nimias. Se ha convertido en una documentación de mi historia como persona. El reflejo de la evolución desde la adolescencia de la que todos nos avergonzamos en mayor o menor medida, hasta el día de hoy, de lo que nos avergonzaremos dentro de unos años. A nivel personal sería una pena porque leer lo que escribí tiempo atrás es un pequeño ejercicio de humildad y te recuerda que no se mejora de un día para el otro.

Así que, más os vale pincharme para que lo mantenga con vida.

PD o TL;DR : La entrada no tiene nada de relevante pero confío que me ayude a retomar el hábito de publicar.

‘Arrow’ vale la pena

Puede que pocos fans de los cómics os hayáis enterado de que ha sido estrenada una serie sobre Green Arrow (Flecha Verde en los países herejes), a pesar de que el cartel con el anuncio de Calle 13 está en las paradas de bus de media España. Green Arrow no es un personaje de DC Comics tan conocido como Batman o Superman, pero tiene unos arcos argumentales bastante interesantes y en ocasiones, según la serie, hilarantes. Os recomiendo que leáis alguno.

Este personaje no tiene muchas vueltas: es un clon en mallas de Batman en lo básico; un ricachón al que le sucede algo traumático y decide hacerse justiciero. Es bastante interesante en el mensaje social que emite, al menos en algunas de sus series, puesto que -dicen- se fijaron en el idealismo del activista social Abbie Hoffman.

Para comenzar, en ningún momento de la serie se nombra a Green Arrow como tal (huele a problemas de derechos), de momento es “el tío de las flechas” o “el de la capucha” sin embargo las evidencias no dejan lugar a dudas: Green Arrow es Oliver Queen y va en leotardos verdes. Quizá lo que da la señal más definitva para los conocedores del universo DC es la imágen del principio de la serie.

Arrow es una de esas series de acción que ves por la tarde: son entretenidas pero no buenas. Ninguno de los actores hace una interpretación memorable, de hecho el protagonista que encarna a Oliver Queen, Stephen Amell, a pesar de su buen ver, es bastante soso y algo afeminado. Ni siquiera el veterano Michael Weatherly es capaz de darle un tono convincente a la serie. Parte del problema, lo tiene el guión, los dialogos son flojos y la trama bastante forzada.

Entonces, ¿Por qué digo que merece la pena verla? Porque encontrar material potable de Green Arrow en esta época es muy difícil, hasta las películas animadas son -me lo vais a perdonar- una mierda.

Algo que no se suele ver en series últimamente es una acción que no de vergüenza ajena, y esta serie tiene unos especialistas bastante buenos. Los actores están preparados en ese aspecto por lo menos.

Si tenéis un rato muerto y andáis buscando un serie nueva, la primera temporada ya está disponible.

Not bad

Del año que se acaba de cerrar, han ocurrido cosas bastante malas, pero también cosas bastante positivas. Una de ellas es respecto a este blog, que me ha dado una agradable sorpresa.

Últimamente me da bastante pereza o desánimo escribir post de ciencias, ya que a nadie le suele interesar mucho. Ayer, me llegó el reporte anual de Jetpack. Quiero puntualizar que se trata de estadísticas hechas desde que se instaló el servicio (actualmente no recuerdo cuando) y que no es la estadística global real del blog, pero es algo. Al revisar la estadística, tuve la grata sorpresa de comprobar, que de los cinco post más visitados del año, tres de ellos eran de ciencia, los tres primeros, además. Estos son:

  1. Grasas cis y trans
  2. La ciencia del boxeo (este post lo escribí con muchísimo entusiasmo)
  3. La falsa maldad del colesterol

Es algo que me ha alegrado bastante, sabiendo que mis post sobre ciencia no son categoría profesional (sólo intento explicar conceptos básicos que oímos a diario para que se comprendan un poco mejor, explicados de la manera lo más ligera posible), y espero hacer muchos más y mejores este año.

Muchas gracias a todos.

Dat chinófono, mi UMI X1

Ayer por la mañana fui a recoger mi ansiado móvil chino, el UMI X1, a la oficina de Correos. Después de una ardua espera en la que tardó más el móvil en navegar por las oficinas de Correos que en salir de China, el lunes día 11 llegó (lo encargué el 20 del mes anterior). La mujer que me atendió, me comentó que últimamente les llegaban bastantes paquetes desde china (guiño, guiño).

En primer lugar, el desempaque fue bastante satisfactorio: viene con una presentación muy buena, te regalan un plástico protector de pantalla aunque viene con uno listo para tirar de la pestaña y a usar, y eso que la pantalla es Ashai Glass o Dragon Trail, competencia de Gorilla Glass; una funda, un conector para el coche y viene con garantía de un año (esto incluye que si lo prefieres, te mandan las piezas de reparación junto con un vídeo de como hacerla). El envío por parte de Alegrecompra fue correctísimo, precintan el paquete para que se note si lo han intentado abrir, y el trato al cliente muy bueno. Viene con la batería ya cargada, preparada para meterla en el teléfono y empezar a usarlo.

Lo cierto es que el móvil me ha sorprendido mucho más de lo que esperaba. Para que no os amarguéis, os aviso de que la animación inicial de UMI es una mierda. Estéticamente se parece mucho al Galaxy SII, además lo pedí en negro (hay varios colores disponibles); es sumamente ligero y fino, la pantalla se ve increíblemente bien, el altavoz es más bien tirando a normal (que no malo), pero no me voy a poner a escuchar música en el Metro a todo trapo ni nada. Va muy fluido  de momento no me ha dado ningún problema (aka petes), creí que tenía algún problema de censura china con Google Play ya que no encontré gTalk, pero resulta que no está. Esto en mis tiempos no pasaba. Tira los juegos chungos que da gusto sin calentarse en exceso.

Tiene una cámara de 8.0mpx que está bien, graba videos con una calidad bastante buena para ser desde un móvil. No he medido todavía cuánto tiempo dura la batería, pero dándole uso, aguanta sin problemas un día entero; mención importante: los primeros usos la batería siempre dura menos (en especial el primero). La recepción del wifi es normalilla, he de reconocer que mi antiguo HTC Trophy detectaba todos los wifis en muchos metros a la redonda. La conexión de datos no me ha dado ningún problema, incluso va ligeramente mejor que con mi anterior Windows Phone. Viene con todos los botones habituales salvo el de la cámara.

Viene con Android 4.0.4 instalado con un skin de UMI hecho con GoLauncher, por lo que no viene con ningún software chino maligno como se comenta en internet. Incluso te lo ponen en el idioma del país al que lo envían. Tras mucho mirar ROMs, he visto que todas tenían varios fallos o que consumían mucha batería. De momento he decidido dejarlo con el sistema original con el que viene y hacerle un root de maner muy, muy sencilla con el software Shuame, que recomiendo mucho si tenéis un móvil chino.

Que te peten occidente.

Empezando a liberar la educación

En tiempos en que las tasas de cualquier tipo de educación se han disparado, internet vuelve a traernos la solución a nuestros problemas. La red siempre ha sido una ventana que te ofrece con libertad todo el conocimiento que desees buscar, es tanto el contenido interesante de internet que uno no sabe con certeza por dónde empezar y se acaba no haciendo nada. La gente no es muy dada al autodidactismo.

Este año han crecido bastantes propuestas muy interesantes de formación básica y superior gratuítas, la amplia mayoría de habla inglesa, para cualquiera que quiera ponerse manos a la obra, si bien al tratarse muchos de ellos de cursos titulados y por lo tanto hay que seguir unos criterios de evaluación, desarrollándose el curso en un intervalo de tiempo fijado, algo que personalmente considero importante a la hora de tener un determinado autocontrol para terminar exitosamente las cosas y aprender de verdad. Desde P2PU en las que enseñan cosas muy determinadas publicadas por los propios usuarios, hasta páginas con cursos estructurados e impartidos por expertos (Khaan Academy, Udacity, MIT Open CourseWare, etc.)

Cierto es que estos cursos no son lo mismo que hacer una educación reglada tradicional, es decir, no por hacer x módulos te van a dar un título de Grado, pero sí que pueden ampliarte bastante los conocimientos y mejorar bastante tu curriculum. Las especialidades de las que se impartir cursos, normalmente son letras (eso incluye economicas y derivados) e informática, pero el sector científico todavía necesita un gran empujon; no puedes hacer formación científica del todo sin un laboratorio, pero el 80% es teoría y metodología.

Sin duda alguna, la página que está marcando un punto de inflexión  muy importante es Coursera, su variedad de cursos es muy amplia y están haciendo muchas propuestas interesantes como empezar a crear una bolsa de empleo, lo que implicaría que los empleadores tendrían en cuenta como válido este método de adquirir conocimientos. Esperemos que esta página tenga el soporte de toda la comunidad online.

¿Podría esto cambiar radicalmente el modo en el que se ve y se imparte la educación superior? Si estas propuestas prosperan y siguen con el acogimiento que están teniendo o mayor por parte del público, si se instaurase un método de crowsourcing (aka paga lo que quieras o lo que puedas), consiguiéndose hacer rentable, no habrá ninguna duda de que supondrán una competencia directa con universidades y otros métodos de educación reglada, eliminando intermediarios innecesarios. Y quizá lo más importante: los profesores podrían cobrar en función de como enseñan y estudiaría el que realmente tuviera ganas.

Una iniciativa que estoy esperando con ansia, es World Education University. Una página que promete cursos y grados universitarios completamente gratuítos y flexibles, que con el tiempo buscarán hacer oficiales.

 

Los críticos de cine son el mal

Lo peor que se puede hacer antes de ir a ver una película es leer una crítica de cine, pueden desde pasar desapercibidas hasta amargarte el momento del día e ir con una idea preconcebida de la película, ya sea buena o mala, algo que no es lo más recomendable si quieres disfrutar de la película. Más ahora, si tu intención es ir a disfrutarla al cine, algo que el pueblo llano no puede hacer cuando place.

Nunca he sido muy amiga de las críticas en general, eso tiene gracia porque luego me pongo a escribir reseñas de películas. Es tradición en este país, se coloca en el puesto de crítico en un medio más o menos destacado a alguien que no suele tener ni puta idea. Y cuando no tienes ni puta idea, es decir, conocimientos técnicos, unas bases de lo que estás criticando, se recurre a la opinión personal. En lugar de sacar del paro a un pobre licenciado en Audiovisuales, prefieren darle trabajo a una cara conocida de vida bohemia, como son de trabajar poco se aseguran de que cuentan con tiempo para escribir la columna. Más tradicional es darle una columna a un artista a criticar otro arte que no es de su campo (si pusiéramos a Monet a criticar una obra de Shakespeare…) como la que le han dado a mi querido amigo Joaquin Sabina, que por lo visto le han enseñado a escribir en el Proyecto Hombre. Al igual que se pone gente a comentar fútbol que no saben ni qué es un Fuera de Juego, les sueltan la correa directamente, lo cual suele tener un resultado catastrófico. Pero a los periódicos les encanta que haya polémica, al fin y al cabo, ellos crearon el flame antes de que existiera internet.

Mi trauma definitivo con los críticos de cine ocurrió en mi más tierna adolescencia, corría el año 2008 y yo estaba haciendo tiempo  para ir al cine a ver Batman: El Caballero Oscuro, por aquel entonces mi padre compraba el dominical de El País (leía tres cosas y acababa para rellenar bolsos). Mientras hojeaba susodicho periódico, topé con una columna de Elvira Lindo, la señora esta que escribe historias para niños vagos con los libros. Teniéndole algo de estima por aquel entonces, procedí con la lectura y el resultado fue este (lean, lean). Acabé tan decepcionada con la escritora y bastante cabreada, algo que sólo podía arreglar Batman. ¿Cómo podía ser que a esta mujer le pagasen por publicar semejantes barbaridades habiendo tantos críticos capacitados escribiendo en el último sótano? Si se hubiera metido con El Padrino III, igual merecería el despido… ¡PERO CON BATMAN NO SE METE NADIE, ESCRITORUCHA DE TRES AL CUARTO! Y siempre que te preguntes cómo es posible que a determinado individuo le paguen por escribir tal mierda en un periódico de tirada nacional, baja sobre tu cabeza un globito dorado, brillante, sugerentemente apoyado sobre una cama de nubes en el que viene, finamente inscrita, la palabra “flame”  – polémica, para los no iniciados -.

Afortunadamente, internet siempre tiene la respuesta y el consuelo (ahem) para todo el mundo, y existen muchos blogs y páginas de personas que realmente saben, que por placer cinematográfico han ido más allá y han aprendido a valorar todo el conjunto (mucho ojo con esto, si alguien te dice que es amante del cine y luego no se interesa por detalles técnicos, etc., no os acostéis con esa persona. Tiene un apasionamiento de mierda). Por poner un ejemplo, casi nadie se fija en las bandas sonoras, cuando hacen la mitad de la belleza de la película. A pesar de leer una crítica de alguien que sí está capacitado, que puede valorar más objetivamente la calidad de un film, la mayoría de las veces se va a diferir en opinión, sobre todo en aspectos artísticos que son más subjetivos: como la calidad de interpretación de los actores, la música o la función del director. Siempre se va a buscar un crítico más afín a nuestros gustos. Por esta razón es más acertado leer críticas después de haber visionado y digerido la película.

La conclusión final es que Batman es sagrao que si tenéis intención de mirar una crítica, no sólo de cine, sino en general, recurráis a internet, a sitios serios, no un periódico (ironía el decir esto) y siempre leyendo más de una crítica o comentando con varias personas. Al fin y al cabo, leer crítica, sigue siendo contrastar opiniones.

Me he comprado un móvil chino

Como mi HTC Trophy está en las últimas, he decidido volver a Android. Mi aventura en Windows Phone ha sido bastante aburrida ya que, por mucho que Microsoft se empeñe en aumentar el volumen de aplicaciones de sus Market agasajando a los desarrolladores, las aplicaciones decentes o con un precio “razonable” se pueden contar con los dedos de una mano. Eso y que el estilo metro no da para hacer demasiados diseños bonitos, que es lo que vende, han hecho que añore un mundo de variedad y color, de diversidad de aplicaciones y de personalizar algo más que cambiar el color de los botoncitos. Windows Phone es un buen sistema operativo para hombres sosos de mediana edad que no le piden demasiado a un móvil, pero para una jóven post-púber como yo no es lo mejor.

Así comencé mi aventura en busca de un móvil Android. Quería algo mejor de lo que tenía, y como todos sabemos Android chupa recursos que da gusto, así que me dispuse a buscar un terminal con una potencia aceptable; eso se traducía en un móvil caro (mínimo 300€), mi presupuesto no era tan holgado. Como siempre he estado familiarizada con el mundo Chino y no me apetecía pagar 200€ o más sólo porque el móvil era de tal o cual marca, me puse a buscar cuales eran los más populares.

Las marcas como Hawuei, ZTE, Xiaomi, Lenovo u Oppo empiezan a ser familiares en occidente a la hora de hablar de terminales móviles chinos, cuya característica principal es que son extremadamente potentes o destacan notablemente en alguna de sus características, pero también se salían de mi presupuesto. Recomiendo encarecidamente tener en cuenta estas opciones porque por el mismo precio o menor de un Samsung o un iPhone puedes conseguir un terminal casi tan potente como un ordenador, altamente fiable y resistente.

Me puse manos a la obra en busca de otras alternativas por los lugares más oscuros de internet, es decir, que encontré el hilo de móviles chinos de Forocoches. Tras mucho leer y comenzar a descartar, te das cuenta de que a cambio de sufrir un poco, por unos 150€ tienes un móvil excelente en tus manos.

Comencé echándole el ojo al Jiayu G3, ya que es una marca más o menos conocida; estéticamente no me convenció y había muchos problemas de stock, así que lo descarté. Seguí mirando el Newman N2, demasiado caro y aun no ha salido;  el Newman N1, muy recomendable; el Zoppo 300+, bien pero para lo que cuesta no te puedes permitir que el GPS sea mediocre; los Bedoves X21 y X12 que para el precio que tienen la RAM se les queda un poco corta; y muchos más. Me ha sorprendido que bastantes traen Gorilla Glass, con pruebas de resistencia que puedes encontrar en Youtube.

Finalmente, me he decidido a pedir un UMI X1, todas las reviews, test y demás documentación que he visto lo hacían un móvil bastante aceptable a mi elección, sobre todo para su precio. Lo he pedido en Alegrecompra, donde tenían un descuento de 10$ y hacían precio especial por comprar los complementos con el móvil. Me han dado un servicio impecable, hablan contigo en español aunque no me hubiera molestado comunicarme en inglés, me han mandado la fotos del contenido de mi paquete, el peso exacto del embalaje final y lo han precintado para que se note si te lo abren (que en Correos roban mucho). Ahora queda esperar a que llegue.

El UMI X1 es parecido al Xiaomi M1. Tiene 1Gb de RAM, una CPU MTK6577 a 1Ghz Dual-Core (Estas CPUs siempre montan una GPU PowerVR SGX 531), pantalla de 4,5” con resolución 1280×720, cámara 8 mpx y otra frontal, dual sim y el resto de componentes habituales. Lo he pedido en negro.

Cosas a tener en cuenta antes de comprar cualquier cosa china por internet: Asegurarse de que hay stock o puedes esperar lo que has pedido más de un mes… o dos; tener bastante paciencia con el tiempo de envío; si es posible pagar con PayPal; si pides envío express por empresa privada (MRW, UPS, etc.) tener por seguro que vas a tener que pagar como 50€ más de aduanas; y por último, esto para todos los paquetes que recibes: antes de firmar el recibo de entrega, comprobar que está todo en orden. Con un poco de sentido común se tiene una buena experiencia de compra.

Haré la review cuando llegue, pero en resumidas cuentas: El futuro está en China.