Buenas series que duraron más de lo que debían

Cuando una serie es exitosa, los directivos de las cadenas se dedican a exprimirla hasta la última gota en lugar de hacer de ella una obra de arte. las siguientes series, para pesar de muchos de vosotros, es una clara muestra de ello. Así que procedo a enumerar algunas de las que he visto y a las que les sobra una o varias temporadas.

Prison Break

Si bien había empezado de una manera fabulosa – a pesar de sus inexpresivos actores – las dos primeras temporadas tenían unos guiones muy buenos que enganchaban de manera involuntaria ¿Qué paso? Liaron la perdiz, y una vez fuera de la cárcel, los volvieron a meter en otra, y en otra. El público se cansó y terminó de mala manera. Un final, que si no se hubiera alargado tanto la serie, sería totalmente indigno de ella.

Una vez finalizada su emisión, lo único que se puede recordar con orgullo de ella fue cómo le dio impulsó la carrera del genial Robert Knepper, que interpretaba al famoso Theodore ”T-Bag” Bagwell y nuestro querido Sucre.

Urgencias (E.R)

Tras 15 años de emisión, impulsar la carrera de multitud de actores (entre ellas, el mismísimo George Clooney o al que ahora conocemos como el Dr. Foreman de House), ser clasificada como una de las mejores series de la historia y conseguir registros de audiencia históricos; la sala de Urgencias cerró al público en su decimoquinta temporada con un final abierto y… bueno que fue una mierda, resumiendo. Debería haber terminado por lo menos en la decimoprimera temporada cuando todo se empezó a volver de lo más surrealista, el elenco principal había cambiado completamente y los registros de audiencia empezaron a caer en picado. Es una pena que terminase sin que casi nadie se diera cuenta para una serie tan histórica y que todo el mundo conoce. Fue un final emotivo donde se reunían casi todos los actores que pasaron por el elenco durante se historia y que sé que más de uno acabó llorando a moco tendido.
A pesar de eso nos dejó unas primeras temporadas sensacionales y según dicen los médicos, la más realista de todas.

Heroes

Esta serie había empezado con una fuerza tremenda, y si bien la audiencia decayó porque las tramas argumentales de las siguientes temporadas eran dignas del mejor cómic y no de una serie que disfrutase el público medio, la última temporada que selló su ataúd es bastante mediocre tirando a mala. Si jugaba bien sus cartas, Heroes tenía todas las papeletas de ser una serie de culto con todas las letras. Pero jugaron mal las cartas y el proyecto se fue a pique, le podría haber pasado a cualquiera (o no).  En parte su batacazo fue por culpa del intento de centrar la atención en el personaje de Claire Benett y sus problemas familiares. Mala elección.
Admito que al menos cuatro de sus cinco temporadas son entretenidas e intrigantes, pero la última incluso estando en el reparto el grandísimo Ray Park y Robert Knepper, no se salvó y fue aburrida hasta la saciedad. No sólo eso sino que a los que aún seguían la serie les dejaron sin un final por la cancelación de la serie, una bofetada en la cara y si te he visto no me acuerdo.
Se ha llegado a hablar de que iban a hacer una película, pero finalmente han confirmado que de eso nada.
Así que esta serie quedará totalmente inconclusa y abandonada.

Veronica Mars

Comencé a ver esta serie por mero aburrimiento y me enganchó. Si desde fuera parece una serie de instituto más, cuando la ves no tiene nada que ver, digna de las mejores series de detectives es intrigante, más madura de lo esperado, con unas tramas muy buenas y unos personajes de lo más variados, la mayoría de ellos hilarantes.
¿Qué ocurrió? Veronica comenzó la universidad, tenía el caso de un violador, todo estupendo, entretenido, intrigante, algo peligroso… resolvió el caso a mitad de temporada, se quedaron sin ideas y de pronto la serie entera se fue a pique en tiempo record (me refiero en unos 5 capítulos). Así que por sus malos registros pasó algo parecido a Heroes. La cancelaron sin dar un final concreto y así se quedó.
Si hubieran hecho otra temporada es probable que hubieran conseguido remontarla. Pero nunca lo sabremos.

Embrujadas
Ni siquiera sé si ésta puede considerarse una buena serie. Pero sí una serie entretenida. Quizá algo previsible con el tiempo y a veces repetitiva, pero la serie comenzó a irse a pique no por problemas de audiencia ni tampoco por malas temporadas, sino porque los actores se pelearon entre sí. Es un gran ejemplo de cómo la falta de profesionalidad afecta directamente al resultado del producto.
Por muchos problemas que hubiese internamente y lo mediocre que se volviese, seguían sacando temporadas hasta que después de muchas (creo que nueve) y morir la mayoría de los actores, terminó. Nada que lamentar en este caso.

Buffy Vampire Slayer / Angel
Siguiendo con lo sobrenatural, Buffy nunca terminó de gustarme, incluso con el tiempo comencé a cogerle algo de manía. Nunca fui capaz de ver una temporada entera, los personajes y los actores eran lo peor y las historias eran predecibles, repetitivas y tediosas. Es un ejemplo claro de una serie que tuvo más éxito del que se merecía, todavía no sé el motivo, pero sí sé que la alargaron más de lo que se debía hasta que (por lo que tengo entendido) a la ciudad de Buffy se la tragó la tierra. Literalmente.

En contraposición, Angel era un spin-off de Buffy pero era totalmente diferente. Era una serie que me encantaba (y no sólo por David Boreanaz) y que por desgracia pifiaron en la quinta temporada. Durante la misma la cancelaron y decidieron darle un final más o menos abierto.
A diferencia de su hermana mayor, Angel tenía un tono más oscuro, era más madura y tenía mejores lineas argumentales.

Gossip Girl

Esta serie comencé a verla básicamente por trabajo. Es una serie algo mediocre que definiría como un poco disimulado pase de modelos. No pintaba mal la primera o segunda temporada. Esta serie sería el sueño de cualquier estadista: baraja todas las posibilidades de amoríos habidas y por haber, lo cual acaba siendo un tremendo coñazo. Entre eso y que Blair ha dejado de ser una zorra no hay ningún motivo para seguir viéndola.

Alias

A esta serie, por mucho que nos duela admitirlo, le sobran las dos últimas temporadas. Si no fuera por esas dos tediosas y condenadas temporadas, estaría hablando de mi serie favorita de todos los tiempos  (sí, por encima de Lost). J. J. Abrams es un genio, sin ninguna duda pero falla con los finales de serie (me da miedo por Fringe en estos momentos). Si ya la jodió con Felicity, Alias se torció con la creación de APO, el lío de bebés y maridos desaparecidos y lo mal que se llevó el tema de Rambaldi (tema que podría haber sido apoteósico) en esas dos temporadas. Es posible que empezase a flaquear al final de la tercera temporada, ya que no es, ni por asomo el apoteósico final que nos dejaron en la segunda temporada. Y aunque Sydeny Bristow fuera más dura que el adamantium, el rollo de meter a toda la familia fue una mala elección.

Puede que haya sido la precursora de Fringe. A pesar de todo eso, es una serie que si no habéis visto, recomiendo encarecidamente que la veáis. Tiene suspense, acción, unos personajes fabulosos con grandes actores detrás.

Los Simpson

Tú lo sabes y yo lo sé. Preferimos ver por trigésimo cuarta vez el capítulo de Tenacitas en A3 que nos sigue haciendo gracia a ver algún capítulo de las nuevas temporadas. Es probable que si el primer doblador español de Homer no hubiera muerto en la decimosegunda temporada (el grandísimo Carlos Revilla, que en paz descanse) le hubiera seguido encontrado la gracia. Pero personalmente, en el momento en que Homer cambió de doblador, automáticamente dejó de gustarme.
Hay que tener en cuenta que Los Simpson tienen 21 temporadas, varias películas y planean seguir en el barco bastante tiempo. Es un ejemplo de éxito rotundo, sí.
Pero personalmente Matt Greoning debería olvidarse de Los Simpson (aunque darle un final es más difícil que seguir creando capítulos) y comenzar a centrarse en Futurama, que ahora mismo, lo borda.

Lost (Perdidos)

Antes de que vengáis enfurecidos con antorchas a la puerta de mi casa, las cosas como son. A Lost le sobran dos temporadas, lo queráis o no. Me vais a decir que os habéis emocionado de la misma forma en un capítulo de la cuarta temporada con uno de la sexta. Pues no.
A pesar de un reparto brillante, tramas que enganchaban y todo lo demás, la mayoría de los capítulos de las dos últimas temporadas son meramente de relleno. No es lo mismo que los de la segunda temporada, que a pesar de ser floja era necesario. Personalmente el rollo de las deidades, la fé y todo el rollo espiritualista me sobra. Por muy emotivo que fuera el final, hace que pienses que has perdido seis años de tu vida.

En este caso la culpa no es de J. J. Abrams ya que delegó la creación de los guiones en la cuarta temporada (y se nota) en los dos terroristas aquellos que destrozaron el final.
¿Si Abrams hubiera seguido metiendo mano en los guiones, esas dos temporadas no sobrarían? Seguramente. Y ahora mismo estaría hablando de una de las mejores series de todos los tiempos. Pero no fue así. No tengo nada más que alegar.

2 thoughts on “Buenas series que duraron más de lo que debían

  1. No puedo estar más de acuerdo respecto a Prison Break. El resto las conozco menos y si llegué a ver algún capítulo no me llegaron a enganchar.

  2. Pues de todas estas series recomiendo encarecidamente ver Alias, es la única serie que a pesar de tener una última temporada algo aburrida, cada vez que pienso en ella no tengo esa sensación agridulce como me sucedió con Lost, sino que fue una serie muy buena, al igual con Fringe.

    Un saludo.

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