Llámelo ‘nuevo Flickr’ o también fail lamentable

Marissa Meyer está tirando del carro de Yahoo. Uno que llevaba tirado en la cuneta bastante tiempo. Lo cierto es que las estadísticas de mejora interna son impresionantes (aunque hay quien comenta lo contrario) y una vez hechos los cambios necesarios en la estructura interna, se comienzan a ver o realizar cambios visibles para el público.

Yahoo se está ganando enemigos con sus cambios visibles. Se han ganado el odio de bastantes usuarios de Tumblr por su compra (y eso que todavía no han hecho cambios). El resto de comentarios negativos (y también positivos, hay que decirlos) se dan desde el completo rediseño que se ha hecho de la red social de fotografía Flickr. Un rediseño que quizá no era tan necesario.

Hace tiempo que no me paseaba por dicha red social y decidí mirar cómo habia quedado el nuevo rediseño. El resultado lo vi con bastante espanto, y así lo hará cualquiera que entienda algo de diseño. Nada más aterrizar en la página, sin loguearte, te abofetea una tipografía nada cuidada y subrayados, que alcanzan hasta el punto. El resto de la página hacia abajo es un diseño bastante standard de lo que se ve últimamente. Ya empiezas a notar la lentitud. Luego haces login, si no te a explotado el ordenador, mientras cargan las imágenes serás deleitado por bellos gradiantes sacados del mismísimo 1999.

Flickrfail

Flickr nunca se ha caracterizado por ser una página que destaque por su rapidez, al fin y al cabo tiene que cargar muchas imágenes, porque es una red social de fotografía. Sin embargo, lo de ahora es ya bastante irrisorio e incluso ridículo, las imágenes enormes en el diseño web, se llevan, pero hay que pensar en el rendimiento. Ese no es el camino. Por no hablar de las maravillosas animaciones o transiciones, hechas en un bello Javascript sobrecargado. Los recuadros no se adaptan al margen de las imágenes (o se ponen unos recuadros más pequeños), por lo que sobra un recuadro negro a cada lado y parece que estás en un blog amateur con slides puestos a presión.

La experiencia de usuario es aceptable, al fin y al cabo se ha quedado todo en cuadrados gigantes. El degradado de la barra superior está pasado de moda, pero es tolerable y quizá con todo entorno habría pasado más desapercibido. Pero la navegación con las transiciones y la lentitud se convierte en un pequeño tormento. La visión general que queda de tu escritorio es una sensación un poco agobiante e intentar navegar por distintas páginas no mejora dicha sensación.

La mejora que he de agradecer, es que para las cuentas gratuitas se ha ampliado las 200 imágenes de rigor hasta un Tera de almacenamiento. Eso son muchas fotos más y además ayudará a impulsar bastante el servicio.

¿Por qué escribo un post como este? Ojo, no es ponerme a rajar por meterme con alguien. Me sorprende mucho que una empresa de la categoría y experiencia como Yahoo haya permitido tal estropicio en su sitio estrella, no sé realmente quién ha sido el autor de dicho atentado de diseño, pero debería revisar sus competencias. Seguramente un estudiante con poca experiencia lo habría hecho con más mimo.

Por parte de Yahoo, deberían buscar su propio estilo, al igual que hicieron Apple y Google en su momento, y después comenzar a rediseñar.

· Raining Oil – Thomas Newman

Portal: No escape, un corto más que interesante

He de admitir que no soy una seguidora muy fiel del universo Portal, a pesar de que la historia que hay detrás es incluso más interesante que los propios juegos, que también son destacablemente buenos.

Tampoco soy muy fan de los cortos cinematográficos. He encontrado algunos muy buenos por el camino, pero no me llaman en especial la atención porque suelen ser un prototipo de baja calidad de lo que luego puede convertirse en una película. Muy pocos directores se dedican exclusivamente a los cortos, ya que a parte de no ser nada rentable, suelen tener ambiciones más altas. A los espectadores, entre los cuales me incluyo, no nos interesa el prototipo en forma beta de ópera prima, sino el producto final. La ópera prima hecha con el mimo definitivio.

Luego salen cortos como Portal: No escape, hecho con actores reales, una ambientación más que notable, sin necesidad de decir una palabra y te rompen todos los esquemas. Como bien habrán adivinado los jugones, Portal: No escape es un corto en homenaje al videojuego de Valve, Portal. Para los que no sepan de lo que estoy hablando, la entrada de Wikipedia es muy interesante, pero más lo es jugar, ya que se trata de un juego en el que tienes que resolver escenarios como si de un puzzle tridimensional se tratase. Debéis probarlo.

En cuanto al corto, como habréis intuído, me ha sorprendido gratamente. Una edición excepcional, la fijación en el esquema de colores es muy importante y no se suele tener en cuenta (aunque no cuadre con el de los videojuegos que suele tener una tendencia más fría), una ambientación fantástica y bueno, del desarrollo y el desenlace no tengo más que decir que estas cosas deberían estudiarse en los esquemas. Personalmente me ha gustado el tema de los planos cortos, ya que se suelen usar mucho los planos largos y según el guión queda mal. Aunque Dan Trachtenberg, su director, no es ningún novato, le queda mucho camino por recorrer, pero este sin duda es el sendero correcto.

Sin más dilación, pasen y vean:

Si estáis interesados en ver cómo se hizo aquí hay un breve video-resumen.

Por último, tema aparte (o no mucho). Puesto que nadie de mi entorno me ha hecho ni caso con el tema, descubrí hace unos días un corto de ciencia ficción animado llamado Kara, creado por Quantic Dream, con unas implicaciones de filosofía entorno a la robótica bastante interesantes. No se trata de ningún trailer de videojuego, es más bien testing en una Play Station 3. Por lo menos da qué pensar.

Iron Man 3, la decepción

El otro día fuimos a disfrutar al cine de Iron Man 3, cosa que no hacía desde hace bastante tiempo ya que se ha convertido en una de esas actividades culturales que hacen sólo los privilegiados y pueden tirar 9,60 en una entrada sencilla. Se trataba de una visita obligatoria.

La historia prometía, ya que se trataba de un Iron Man post-Vengadores y todo lo que ello implica. Los que han leído los cómics conocen las pequeñas depresiones que un hombre rico y afortunado que ha vivido los horrores de casi morir múltiples veces, como Tony Stark tiene preiodicamente, que suelen conllevar a inventos muy locos y geniales.

Además se presentaba como antagonista el gran y esperando Mandarín, el cual habían ido preparando durante las dos películas anteriores. Para los que no estén familiarizados con los cómics, el Mandarín es el eterno antagonista de Iron Man, su Lex Luthor o su Joker personal. La historia del Mandarín es bastante particular, ya que en los cómics se trata de un ‘chino mandarino‘ (sin ofender) de verdad, con todo el pack tópico incluído: La paciencia oriental, la tenacidad, artes marciales y el genio científico. Por si no bastaba con eso, la historia del Mandarín incluía ‘magia‘, que es como llamamos a la tecnología o ciencia que no conocemos. Del poder de una nave alienígena loca estrellada y de la sabiduría científica del Mandarín, surgieron los diez anillos que le convertían en un rival muy difícil de vencer (ahora os empieza a sonar). En resumidas cuentas, el Mandarín es el que empujó indirectamente a que Stark se convirtiese en Iron Man en esa cueva perdida en medio del desierto, es la razón por la que Iron Man debe mantenerse alerta y mejorar siempre.

Los villanos que apresaron a Tony Stark en la primera película y también en el cómic original, eran esbirros de los Diez Anillos, que en realidad estaban encabezados por el Mandarín. Aquí comprenderéis mis esperanzas de verla. La figura del Mandarín es la del jefe final de esta triología, un evento que sin duda merecía la pena ver.

Después de esta introducción guarrindonga, metámonos al turrón: Os voy a confesar que Jon Farveau me gusta como director (por si no lo sabéis, dirigió las primeras dos películas). Es lo suficientemente detallista como para dirigir ciencia ficción, algo que no todo el mundo puede hacer y sabe encajar con eficiencia las escenas de acción. A pesar de que no es su punto fuerte. Hacer cine de cómics no es fácil, usualmente se intenta abarcar muchas décadas de tramas, giros, eventos muy grandes y líneas argumentales muy complejas en apenas 90 o 100 minutos de metraje.

Si poníamos las cartas sobre el tapete, teníamos: A un imparable Robert Downey Junior como protagonista, a Gwyneth Paltrow de coprotagonista la cual se compenetra totalmente con el protagonista, el propio Jon Fraveau haciendo de Happy, Don Chandler de War Machine, un Mandarín encarnado por Ben Kingsley (esto iba a ser muy grande) y, finalmente a Guy Pearce que al fin y al cabo vende entradas y cada vez tiene la boca más grande.

Esta película empezaba a oler extraño, Jon Farveau no consiguió llegar a un acuerdo con Marvel y le cedieron la dirección a Shane Black un tío al que se le dan bien las historias rancias de detectives y que no había tomado la dirección de un largometraje desde 2005, el poderoso Stark se le quedaba bastante grande. El segundo toque de atención llegaba desde China: Si la historia del Mandarín no se modificaba, la película no se proyectaría en el país del Sol naciente; lo que supondría una pérdida importante de taquilla para Marvel. De ahí la estética más árabe que oriental del villano y de todo su séquito.

[AVISO: Comienzan spoilers]

Si bien, el principio de la película comienza con un vergonzoso ritmo noventero, la historia se desarrolla causando interés en el espectador (cabe comentar la entrañable aparición de Yinsen) y tanto la explicación del comienzo del virus Extremis como la desapercibida a la par que cruel primera aparición de Aldrich Killian interpretado por Guy Pearce, el ritmo de la película se torna un poco personal, con problemas de pareja y bastante mundano por decirlo de alguna manera. Stark con sus pequeños ataques de pánico y sus problemas para dormir, sus peleítas psicóticas con Pepper y la obsesión de Happy por controlarlo todo en su nuevo puesto en Industrias Stark.

Uno de los elementos que se ha echado en falta es el de Tony en el taller. Con Tonto y JARVIS. Tony Stark, como buen Ingeniero Mecánico y creador, pasa muchos de sus momentos personales relevantes en su taller. Es muy cierto en esta ocasión, la mansión Stark es completamente destruida, aún así, el momento de revelación que suele tener mientras crea o trabaja, es muy necesario. A parte de eso, no parece nada lógico que un hombre de ciencia no se haga un “buckup” de su trabajo o tenga un lugar seguro por si las moscas. Stark es alocado y egocéntrico, pero no idiota. El momento en el que la mansión es bombardeada y Stark se queda con un mero prototipo que no funciona del todo bien es totalmente incompatible con la personalidad paranoica como la de un científico/ creador y más siendo Tony Stark.

Diferencias a parte, la mayor decepción de la película es descubrir que el Mandarín como tal, no existe. Ben Kingsley ha hecho de antagonista en muchas películas, sabemos que estaba a la altura del papel y eso era lo más emocionante. Sin embargo, al final descubrimos que se trata de una burda parodia y que Ben Kingsley interpreta a un acto drogadicto -muy hilarante, por cierto- creando así una falsa imagen de ‘terrorista’ y siendo Guy Pearce el cerebro de todo, a pesar de que no tiene suficiente carisma. Esa y los chistes malos por todas partes. Y los agujeros de guión como túneles.

Puede que se trate de un tipo de modernización o de hacerlo más realista. Donde sí sería posible que una empresa fuera la que moviera los hilos de medio mundo con el fin de adquirir poder, al fin y al cabo es algo que vemos a diario. Sin embargo, si el propósito era ese, ha quedado ineptamente explicado y lo han tapado las toneladas de explosiones, y efectos especiales que en algunos casos eran innecesarios. Faltaba que el productor fuera Michael Bay. Por cierto, la escena de la caída del avión, aunque es relleno de la película, se hizo de manera real y es un esfuerzo digno de reconocer.

En cuanto al virus Extremis, su historia en el cómic es mucho más extensa y complicada que una botánica que crea un mal proyecto explosivo. De hecho, el Mandarín lo utiliza para recuperar su manos después de que se las cortasen para perder el poder de los diez anillos. Tiene bastantes conceptos científicos y tecnológicos que habrían hecho una pelicula mucho más interesante de lo que ha sido. Os avanzo que el tema del virus Marvel no planea dejarla ahí plantada, pero se están volviendo demasiado avariciosos y no están respetando sus propias historias.

El final trata de resumir demasiadas cosas en muy poco tiempo, no dejando demasiado espacio al cambio de actitud completo que sufre el personaje de Stark. Intentando dejar algún tipo de incertidumbre, pero dando una sensación de completo vacío al espectador.

Dada la incertidumbre de la continuidad de los actores en las siguientes películas, el famoso clip final no dice absolutamente nada. Es tan simple que fue improvisado y grabado en un par de horas por Robert Downey Jr. y Mark Ruffalo.

Tengo a pocos directores en mi lista negra, pero Shane Black tiene todas las papeletas de haberse ganado un sitio.

[Hasta aquí los spoilers]

Puede que esperase una película del tipo Nolan, o que esté demasiado acostumbrada a los eventos locos de los cómics. No lo fue. A otra gente le ha gustado la película, normalmente a gente que no ha leído un cómic en su vida. A mí me ha decepcionado por completo. Eso no quita que recomiende verla por si a mi se me ha amargado el sentido del gusto o me estoy volviendo demasiado exquisita. Es todo culpa de Batman.

Al fin acabo el post. Marvel ha anunciado que habrá Iron Man 4 con o sin elenco principal original. Cosa que ha me hace emitir un gran resoplido de disgusto.

· Lights (Bassnectar Remix) – Ellie Goulding

Me retracto y me beso

He de pediros disculpas por tres cosas: Hace bastantes días, comencé a escribir mi post de Iron Man 3, pero se ha convertido en una cosa muy enrevesada y no sé como terminarlo. Pido paciencia.

Lo segundo tiene que ver con el post del día del Cómic Gratis. Resulta que en España sí se celebraba tal evento (desde hace 4 años, además). Como Spain is different, se celebra el segundo sábado de Mayo, es decir que en esta ocasión se celebró el día 11 de Mayo. Lo sé, no os avisé. Pero tampoco os perdisteis mucho. Fui a mi tienda de cómics predilecta (Akira) y me dieron mi correspondiente vianda de sábado comiquero, en la que la mayoría de los comics son copias baratas de otros que ya existen.

También aproveché para comprar un Deadpool de zombies y el último libro de Aleix Saló titulado ‘Europesadilla: Alguien se ha comido a la clase media‘ (Aprovechad ahora que está de ofertica y por lo menos 2,45€ para la versión digital tenéis. Tacaños). Deadpool como siempre es hilarante. Europesadilla es un libro que recomiendo, hace un punto de vista histórico a lo que está ocurriendo en Europa con los caracterísitcos dibujos de sus videos promocionales. Incluso lo lees recordando su voz, es como leer la Biblia con la voz de Morgan Freeman. Sin embargo, el final me ha dejado una sensación de falta de un cierre concreto. No sé si intencionadamente o por no saber como concluir realmente.

Tercera cosa que he de deciros es: Al final pude jugar decentemente a Neverwinter y pese a mis quejas iniciales, es un juego que está MUY bien, lo recomiendo encarecidamente. Lo han hecho un juego muy dinámico, las misiones son muy interactivas, se levea muy rápido, nunca sufres excasez de nada (ni dinero, ni pociones, ni mobs, ni quest, ni armadura, etc.), por lo que está excelentemente balanceado y toda la historia tiene una continuidad que hace que te metas en el juego mucho mejor que en otros MMORPGs que he jugado, como por ejemplo el WoW o -me vais a asesinar por esto- Guild Wars 2. Allí eres un héroe de verdad y estás ayudando a un bando a evitar una invasión. Con misiones aparte, claro.

Neverwinter tiene mucho que mejorar: Las interfaces son bastante retro, todavía tiene bastantes bugs y alguna que otra caida del servidor, el sistema de feedback en los foros y otras pequeñas cosillas que os encontrarés. Es un juego joven todavía y se subsanará todo eso. Eso sí, dentro del juego todavía no me he encontrado ni un solo fallo.

A pesar de que chupa bastantes más recursos de los que indica en los requisitos y en el portátil al rato de jugar, ponerseme como una barbacoa, me lanza un fallo de 3D del juego y se me reinicia -seguramente sea una pelea de zorras entre gráfica y código-. Si a alguno le ocurre en el sobremesa, que me lo comente y me pondré a investigar sobre el tema.

Os comento de paso que han hecho Rift gratuito y que aunque todavía no he jugado mucho, va fino como la seda, tiene muy buena pinta y se nota que está muy trabajado en todos sus detalles. Los primeros pasos son un gusto, ya os comentaré más.

Con esto niños, habéis aprendido que es importante quejarse, pero más importante es saber retractarse cuando uno está equivocado y lo reconoce.

· I Found A Boy – Adele

Jugar a Neverwinter… esa pequeña odisea

Desde que vi el cinematic de Neverwinter y conociendo que está basado en el universo de Dungeons & Dragons, tuve bastantes ganas de jugarlo o por lo menos de darle una probada.

Llevo tiempo detrás de un MMORPG decente desde que dejé de jugar a World Of Warcraft y poseo un pc que arranca algo más que Buscaminas. Pero desgraciadamente, a excepción de Guild Wars 2, no he encontrado nada que me llamase la atención. Eso incluye a TERA que ahora se ha hecho free to play.

Como no tuve oportunidad de acceder a la beta cerrada del Neverwinter, la cual duró bastante más de lo deseable, esperé pacientemente a la beta abierta. Eso incluye los múltiples anuncios tipo “dentro de poco abriremos el acceso“, algo que se alargaba durante los meses. Incluído el anuncio de la beta abierta definitiva en marzo que hasta ahora, mayo no se ha hecho realidad.

Para comenzar, una vez hecho el registro, hacer la descarga por medios oficiales de la página es una verdadera tortura. Los torrent no funcionan y las descargas directas, salvo , son implemente inexistentes. Siguiendo, si tenías el Launcher anterior a la beta abierta, daba error de actualización, por lo que tocaba desinstalar todo, descargar la última versión y volver a actualizar (los que hemos hecho pirulas con los cientos de parches de World Of Warcraft hemos desarrollado paciencia de monje tibetano para estos temas). Una vez pasada la tarea de encontrar un lugar de descarga y esperar con una velocidad muy baja, el resto parece ir más normal.

El juego arranca con normalidad, comienzas a elegir uno de los dos personajes que tienes disponibles y a personalizarlo. Como opinión personal, he de decir que los modelos de la sección de personalización son algo lamentables y más propios de 1999 que de ahora. Cabe decir que tampoco estuve tocando todos los ajustes de vídeo y que puede que esto tenga solución. Tratándose de un juego diesel, que necesita unos requisitos mínimos bastante bajos para funcionar, es comprensible.

Una vez elegido y personalizado al gusto tu personaje-patata, toca entrar en el servidor… o no. Pinchas y te encuentras con un hermoso cartelito que te comenta, así como puntualización sin importancia, que hay 2000 personas en cola delante de ti y que tienes que esperar. En ese momento cierras el programa y tiras la mesa con el pc por la ventana.

Se puede entender que es una beta abierta, que aún está de testeos y que se trata de un juego gratuíto. Pero teniendo el respaldo de Cryptic Studios, de Hasbro y de Perfect World Entretainment, sería lógico presentar el juego con un poco de más seriedad o no llegará muy lejos.

Aún así le daré otra oportunidad y os comentaré si la jugabilidad merece tanta historia.